Inicio > Uncategorized > Tontofranquistas

Tontofranquistas


Franco

Hay que ver la cantidad de gente que vive a costa del General

Yo creo que a estas alturas del partido, ciertos sectores (amplios) de la izquierda y el rancio nacionalismo que tenemos que sufrir aún en el Siglo XXI, deberían levantar por doquier estatuas a Franco. ¡ Si supiera el General que llevan viviendo a su costa más de 30 años!

Como es público y notorio, no ha habido sólo franquistas, sino pre-franquistas (según los sesudos historiadores del nacionalismo periférico, desde Don Pelayo hasta la II República ), post-franquistas (todos los que tras la muerte de Franco no eran de izquierdas o nacionalistas ) y ahora descubro que entre tanto pre y post se escondía la clase más numerosa, los tontofranquistas.

Los tontofranquistas son esos que se pasaron la juventud corriendo delante de los grises pero que no han corrido en su puñetera vida ni para coger un autobús. Los grises eran, por definición, la quintaesencia del credo tontofranquista. Es sorprendente cómo 18.000 efectivos de policía, mal pagada y peor alimentada, pusieron en fuga a veinticinco millones de españoles. Supongo que eran verdaderos atletas, porque todo el mundo que conozco con pedigrí de gauche caviar, ha corrido delante de un gris o más en sus tiempos de universidad. Creo que sería necesario volver a traer a los grises, con cuatro tíos mal contados se puede controlar todo el país y además mejorar su salud cardiovascular, haciendo que todos corran. Una ganga. Además, salen infinitamente más baratos que esa policía de diseño que se gasta en algunas CCAA algunos de cuyos uniformes aconsejaría revisar, por mucho que le molen al diseñador del régimen de turno.

Los tontofranquistas lucharon por la libertad con dureza, opositando a jueces de la administración franquista de justicia, monopolizando el mercado editorial al amparo del franquismo, viviendo cómodamente en una familia de raigambre militar y posteriormente, dejándose alguna melenita con el pantalón de campana para repartir el secreto el ladrillo de “El Mundo Obrero” como signo inequívoco de ser el enfant terrible de la prole. Todo un signo de rebeldía doméstica. El caso es que, no sin cierta habilidad y con mucho complejo por parte de sus rivales, consiguieron hacerse un currículo de víctimas luchadoras por la libertad, cuando casi todos ellos no fueron más que niños respondones de papá (generalmente franquista). La prueba es que al final del franquismo, había 3.000 presos políticos en las cárceles españolas, y todos comunistas. El consuelo que tienen esas pobres gentes que sí sufrieron la cárcel, es que las de Rusia son mucho más frías que las españolas.

El tontofranquista profesional, tiene ese argumento teórico como patrimonio intelectual absoluto. Es decir, ante un debate (del que normalmente suele acabar desenfocado) su única respuesta a una crítica es llamar franquista a su interlocutor, es decir, jugar a la victimita del abuelo Paco. que es lo que ha hecho toda su vida madura y a lo que le han enseñado. Tener currículum de víctimita da caché y te puede otorgar un puestecito en una administración, en un medio afecto, o quizá en algún patronato de Memoria hemipléjica de estos que viven de lo de siempre, de expoliarnos a los demás y montar shows necrófilos. Shows que nada tienen que ver con los que legítimamente han buscado y buscan aún a sus fallecidos familiares. Aunque de ellos también se aprovechan. Al tontofranquista, todo resto de victimismo franquista le resulta de provecho.

El tontofranquista, en realidad, es un franquista sociológico que por convención tribal dice odiar a Franco. Pero que nunca rechaza utilizar sus métodos. El paralelismo entre la formación del Espíritu Nacional y la Educación para la Ciudadanía como herramientas dogmáticas de adoctrinamiento. La prohibición y marginación de una lengua y los que la hablan. La mención permanente del “hecho diferencial”, pamema indefinible que sirve de coartada para cualquier atentado contra las libertades individuales. Los tontofranquistas siguen la estela de Franco mientras lo usan como argumento.

Es decir, que a estos especímenes les parece muy bien educar a los niños en la existencia de Liliput, o contarles la chorrada de que en 1714 una parte de España fue conquistada por la propia España, o la genética de la gallina de los montes vascos, pero les parece mal que se respete la decisión individual de alguien que paga impuestos y quiere que sus hijos se formen en su propia lengua.

Ni siquiera el General era tan miope.

Rog

Anuncios
Categorías:Uncategorized
  1. Aún no hay comentarios.
  1. No trackbacks yet.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: