Inicio > Uncategorized > El debate sustraído

El debate sustraído


Democracia

Democracia

Crisis de valores, un mundo mejor, una sociedad diferente. Eufemismos.

Son conceptos que están en la cabeza de todos. Aunque no tengan para todos el mismo simbolismo y el mismo significado. Cuando hay tres personas que las pronuncian, muy probablemente estén queriendo decir cosas diferentes. En estas condiciones, es obvio que se precisa establecer y desarrollar un debate. Poner en claro lo que pensamos y enfrentarlo a otros. Validar la solidez de nuestras convicciones.

No, no creo en la dialéctica de la Historia. La Historia no es una sucesión de consensos, ni siquiera es síntesis. A veces, algunas ideas palpitan en los ciudadanos de forma machacona y memética durante décadas, a pesar de su débil sustancia. A veces desaparecen por el desagüe principios que podían alumbrar una verdadera y nueva Ilustración. Pero el ser humano es así, y no cambia por decreto, sino por sus propios intereses. Esto también es objeto de discusión, a pesar de la evidencia histórica. ¿Cómo somos y cómo debemos organizarnos?. Ese es el debate auténtico en política. Lo que los griegos entendieron que era la esencia de esta disciplina humanista. Cómo orquestar las relaciones entre las personas que conviven.

Nuestro sistema político es deficitario. Y no, no es una democracia. Lo ha señalado recientemente el denostado (y exageradamente malhumorado) profesor Neira. Pero ya había sido señalado mucho antes por otros, como Antonio García Trevijano. Nuestro sistema es una partitocracia, y a resultas de éste hecho, los partidos políticos emplean todo el poder que les hemos legado en mantenerlo. Es la esencia de su existencia. Viven por y para un sistema que les alimenta y fortalece.

Por ese motivo, los debates nunca se plantean en nuestro país en los términos en los que los ciudadanos estamos interesados, sino en los términos en que otros están interesados. Hoy hablamos de Franco, de Carrillo, de conatos de Braveheart, de trincones y mangones que nunca devolverán lo que nos han expoliado y que vivirán como ricos a nuestra costa… de lo que les interesa a los partidos. Mientras disponen arbitrariamente del 50% del fruto de nuestro trabajo. Dicen que nuestro régimen político ha supuesto importantes avances para la ciudadanía. En la Edad Media, el señor feudal no se llevaba tanta porción del saco, sólo un diezmo. Tenía algo de sensibilidad para con sus siervos. Las alimañas que alimentamos en el Siglo XXI tienen la mirada y la conciencia frías, como las de un tiburón. Su apetito es insaciable.

Si estás de acuerdo con el párrafo anterior, si consideras que los partidos políticos manipulan el debate público, tenemos algo en común: la desconfianza endémica respecto del poder político. Este poder, no nos engañemos, reside hoy día en los partidos, y no en el Parlamento. Los parlamentarios (todos) se someten serviles a la disciplina de partido, de lo contrario su contrato vence con la legislatura. Una alternativa muy dura para quien no tiene otro oficio más que medrar en los despachos de un partido.

Pero si tenéis la paciencia de leer a Schwartz o Tocqueville, os daréis cuenta del déficit real de democracia al que nos somete esta casta de incapaces caraduras. ¿Jueces progresistas? ¿Jueces conservadores? ¿De verdad que no os salta una chispa en algún recóndito lugar de la conciencia cuando se oyen los términos en los medios con la mayor naturalidad?. Uno de los principios de la democracia (que no de nuestra Constitución) es la escrupulosidad en la separación de poderes. Para que una Democracia sea verdadera, el poder Ejecutivo, el Legislativo y el Judicial deben operar como contrapesos, vigilándose unos a otros y constituyendo un sistema de equilibrios que compone el núcleo central del Estado Democrático. ¿Cómo puede vigilar el poder judicial en España, al poder Ejecutivo que nombra a sus vértices? ¿Cómo puede el legislativo, sometido a la disciplina de partidos, operar como contrapeso?.

Neira y García Trevijano dicen la verdad. La Constitución española es, desde el punto de vista de la democracia, deficitaria. Porque en realidad no es una democracia, sino una partitocracia. El poder no está en manos de la ciudadanía, sino de los partidos políticos.

Decir esto, no es estar en contra de la Democracia, es criticar la calidad democrática de nuestra Constitución.

En 1812, los constituyentes de Cádiz tomaron como modelo las constituciones francesa y norteamericana. Había mucha más democracia entonces que en la de 1978, teniendo en cuanta que hubo que negociarla con monárquicos. De esto se encargaron tanto los prebostes del régimen saliente de los cuarenta años como los partidos políticos que se incorporaban a la arena española a mediados de los 70. Ninguno quería perder el control sobre lo que pudiese suceder o afectarles, por eso diseñaron un sistema político cautivo de los partidos. Listas cerradas, nombramientos en otros poderes, y una indecente cantidad de dinero que fluye de nuestros bolsillos a los partidos y de allí a sus clientes.

Está bien que se hable de la corrupción. De hecho, es sano y necesario. Un imperativo en un sistema de libertades. Está bien que se hable de pensiones, de impuestos, de servicios públicos. De la frontera entre lo público y lo privado y de derechos individuales. Pero antes de todo ello, mucho antes, tenemos que debatir sobre el sistema que los sustenta, los organiza y los gestiona.

Y el que tenemos ahora, nuestra Constitución, es, democráticamente hablando, un fraude.  Sus padres seguramente hicieron enormes sacrificios para alumbrarla, pero olvidaron por un momento que se trataba de Democracia. Y es en ese momento donde nos tienen cogidos por salva sea la parte.

Este debate, es la raíz de todos los demás debates, desde la propia separación de poderes hasta el sistema de representación. Fue sin duda un instrumento encomiable para la Transición, pero ahora es una rémora.

Rog

Anuncios
Categorías:Uncategorized
  1. abril 7, 2010 en 1:00 am

    Amigo Rog.

    Ignoro si estás al tanto de la iniciativa que fundó Antonio García Trevijano partiendo de su blog (http://antoniogarciatrevijano.com) para instaurar una verdadera democracia en España. Recientemente este movimiento de ciudadanos (MCRC) está cobrando fuerza gracias a la red social Facebook en donde hemos comenzado a agruparnos (http://www.facebook.com/group.php?gid=2261242042). Seguro que es de tu interés conocerlo.

    Abrazos

    • mayo 27, 2010 en 10:58 pm

      Carlos, no te he respondido antes, pero sigo vuestros blogs y estoy asociado al grupo de FB.

  2. mayo 17, 2010 en 5:09 am

    Si en realidad no solo en España no es eficiente el sistema de gobierno sino en muchos otros paises pero te aseguro que todo depende del pueblo. De la esencia del pueblo que permite o no quiere ser sometido. Es una lucha larga pero por lo menos en este sistema tenemos laposibilidad de pelear y exigir por eso que queremos cambiar o quedarnos de brazos cruzados esperando que una persona o varias que elejimos por razones que tienen que ver con una impresión más que una una realidad absoluta , nos resuelva los problemas.

    • mayo 27, 2010 en 11:02 pm

      Julio, en nuestro país, el pueblo vive muy bien estando sometido. Podrías pensar que se debe al bienestar económico, pero la Historia muestra que no es cierto. Tiene ya varios siglos el viejo dicho español: “¡vivan las caenas!” (cadenas). Y la población no era, precisamente, adinerada.
      Lo nuestro es muy grave y profundo, y proviene de un odio atávico a todo aquello que nos demuestra que somos arrogantemente ignorantes. De ahí nuestra incapacidad de mejorar.

  1. No trackbacks yet.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: