Inicio > Uncategorized > Farewell, Catalonia.cat

Farewell, Catalonia.cat


toro

Toro retinto

Este va a ser largo.

Me doy perfecta cuenta que insistir en el argumento propio puede parecer una fijación obsesiva, o un lapsus de memoria al más puro estilo del abuelo Cebolleta. Sin embargo la actualidad es un permanente rendez-vous. Especialmente en el insoportablemente cansino, eternamente enquistado y molesto, affaire catalán.

La moda consiste ahora en el desmarque conceptual. Porque no en vano, el acomodado stablishment que ha permitido al President gobernar siempre y cuando muestre respeto por el Movimiento, sabe que su status depende casi en proporción de un 70% de dos cosas; que Cataluña siga siendo parte de España y que simultáneamente, siga quejándose de ser parte de España y deseando, con la boca pequeña y mascaradas diversas, la independencia. La mayor fuente de ingresos y poder de la oligarquía catalana.

¿Pensaban ustedes que era el cava de San Sadurní de Noya? Olvídenlo, eso no es cierto. El nacionalismo no es un destino, es una potente herramienta de poder que juega, frecuentemente, con fuerzas que no siempre es capaz de controlar, como el odio y la impostura. El nacionalismo es el objetivo en sí mismo, y no tiene posibilidad alguna de llevar a ninguna parte, si no es al nacionalismo de forma recurrente. Lo que en mi gremio se denomina un bucle retroalimentado.

El desmarque conceptual en Cataluña, consiste ahora en ofrecer al resto de España una imagen dual. Como si dos matices esencialmente importantes y relevantes jugasen cual dos fuerzas antagónicas. El independentismo y el catalanismo. Se supone, que los imperialistas mesetarios debemos creer que los catalanistas son los buenos, porque (y esto no se ha especificado con claridad suficiente) los que quieren la independencia son los más radicales, y los catalanistas sólo defienden un abstracto (y políticamente poco concretable) concepto de catalanidad, de esencia de lo catalán. De identidad, desde la más pacífica moderación. Nos ofrecen una visión de supuesta moderación que debemos contraponer al radicalismo de los que promueven amenazas de referéndums locales.

Ustedes mismos si quieren caer en esta nueva trampa, como si el juego no lo conociésemos ya lo suficientemente bien en el Pais Vasco gracias a la habilidad sin parangón desarrollada por el PNV durante décadas de opresión a los constitucionalistas. Una sociedad donde buena parte de la misma tenía (y aún en algunos lugares tiene) que ocultar sus opiniones incluso ante sus amigos, por miedo. Las sociedades donde los ciudadanos tienen que cuchichear sus frases para seguir vivos (biológica y/o socialmente) distan mucho de mi concepto de libertad o de democracia. A otro perro con ese hueso.

Pero como siempre afirmo, para saber cómo es el enemigo (si, digo bien, enemigo) no hay que escucharle, sino observarle. Porque el enemigo, al igual que nosotros mismos, no es nunca lo que dice ser, sino que es lo que muestran sus actos. Y no podemos desviar la atención de los hechos. No debemos dejar que las palabras, dichas en cualquiera que sea el tono, desvíen nuestra atención ni siquiera con ese ronco, y casi perezoso “aaaaaahhh…ahhhmmmm” con que los catalanistas de todo cuño, acompañan las pausas de sus reflexiones (a veces muy incendiarias) para hacerlas parecer más sosegadas por el adormecimiento del interlocutor. Los hechos son que el independentismo no tiene sentido en Cataluña sin el catalanismo, y que el sustrato ideológico que alimenta la demanda de independencia es, en Cataluña, el concepto de identidad diferenciada, única y sacrosanta del pueblo catalán (desde los Pirineos, a los huertos de fruta de la Lérida lindante con Aragón, que ya se me antoja la catalana una identidad definidísima pero de cierta manga ancha). En resumidas cuentas, lo mismo que proclama el catalanismo autodefinido como moderado.

Poli bueno, poli malo. El mismo producto caducado de siempre.

En la aprobación a trámite de la prohibición de la fiesta nacional en Cataluña, no hubo polis buenos ni polis malos. Sólo polis.

Tanto el catalanismo en pleno como la progresía cipaya del nacionalismo, se han mostrado indignadísimos y crispadísimos con los titulares de periódicos que han tenido el coraje de decir la verdad, Cataluña (su clase política votada por su ciudadanía, a quien legítimamente representan) ha aprobado comenzar el proceso de abolir la fiesta taurina para separarse más de España. Para marcar más diferencias. Súbitamente todo el mundo en Cataluña se ha vuelto defensor de los animales y el objetivo era salvar a los toros. No a los animalitos de los que hacen butifarra, ni a los pollos que tan exquisito tratamiento reciben a l’ast. Ni a las terneras. No, a los toros. ¿Por qué? ¿Por el sufrimiento quizá? eso son las palabras, ahora repasemos los hechos.

Los hechos son que a todo catalán que tiene la oportunidad de manifestarse públicamente sobre el asunto (excluyendo, claro está, a los aficionados a la fiesta) se le escapa la misma afirmación delatora: Nos parece una barbarie y no es para tanto, Cataluña siempre ha ido a la vanguardia y después de un tiempo lo mismo sucederá en España.

Ahh!, se les escapó. Lo intentan, pero no pueden. Está en sus entrañas. España es la caverna, la Barbarie, lo atrasado y casposo, lo brutal e incivilizado. Nosotros, los catalanes, la esencia de la ilustración, marcamos el camino de la civilización, somos la luz de la península y parte del Mediterráneo, a pesar de tener que cargar con la rémora de un pueblo mezquino y bárbaro como España. Ahí está de nuevo la esencia del catalanismo. Omnipresente y arraigado, cuyo pálpito no puede dejar de brotar en todo, y en casi todos. La abolición de la fiesta nacional es sólo un modo de reafirmar la identidad de lo catalán frente a la barbarie española.

La tremenda indignación de los colectivos que ha perpetrado esa intromisión en la vida privada de las personas, muestra que El Mundo ha acertado en su análisis. Dice la verdad y desnuda las intenciones. No de independencia, sino de mantener, en una pirueta más, la tensión del sentimiento adverso.

Porque en Cataluña, no parecen merecer mucho respeto los toros embolados, o incluso tampoco parece causar mucha aversión elevar a un menor más de catorce metros sobre el suelo en un castillo humano, a riesgo de que se parta el cuello en una caída, si es que con ello se refuerza esa imagen de sacrosanta identidad. Como pueden ver, la barbarie tiene una amplia relación de hechos a los que aferrarse, perdiendo sentido como tal si con ello se consolida la identitat.

Lo que sucedió en el Parlamento catalán, fue sólo un acto de reafirmación de la identidad según es entendida por el catalanismo. Lo demás son sólo cortinas de humo, como los hechos muestran.

Llegados a este punto donde lo sucedido en el Parlament debe ser considerado directa y claramente como una ofensa al pueblo español, como una bofetada a todos los que observamos, estupefactos, ese despliegue de insultos, desprecios y casi racismo, que emana desde Cataluña bajo el término desafección, invito a los pocos (pero escogidos, y orgullosamente pocos) lectores que pueda tener este blog, a que apoyen la creación de una plataforma ciudadana española por la independencia plena de Cataluña, bajo la denominación: “QUE SE LARGUEN DE UNA PUTA VEZ”. No he querido transgredir la literalidad del nombre de la plataforma cívica porque no es mío, pero lo hago mío como si lo fuese. Su autor, el clarividente e inefable Albert Boadella, a quien enlazo con muchísimo gusto.

Sólo me pregunto dónde irán. Porque me temo que el único pueblo con la paciencia suficiente para aguantarles tantos siglos, es el español. De momento nadie más lo ha acreditado.

Boadella es un hombre que está sabiendo como nadie hacerse enemigos, que es un arte sólo apto para mentes muy sifisticadas y lúcidas, y cuya habilidad pretendo emular con el tiempo, dentro de mis lógicas limitaciones.

Rog

Anuncios
Categorías:Uncategorized
  1. analema
    febrero 8, 2010 en 7:09 pm

    Mi padre -y el como no puede ,yo en su nombre- te hubiera dicho: asi se habla, Señor Conejo!!. Inconmensurable.Oooooole!.

  2. febrero 8, 2010 en 9:46 pm

    Analema!!
    Un saludo.

    Me alegro mucho de leerte por este refugio.

    😉

    Besos
    Rog

    PD: Y gracias…

  1. No trackbacks yet.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: