Inicio > Uncategorized > Empirismo… de nuevo

Empirismo… de nuevo


Barroso y Maydstadt, del BEI

Barroso y Maydstadt, del BEI

Hace algún tiempo, y a raíz de un artículo en otro blog, afirmaba que, en mi opinión, Europa (y en cierto modo el mundo Occidental en conjunto) estaban recorriendo un camino que progresivamente reduciría el ámbito de libertad de los ciudadanos.

Las señales eran a mi juicio inequívocas y coinciden con el proceso descrito por Hayek en “Camino de Servidumbre” (1944). El blogger lo definía como catastrofismo, basándose en el (en su opinión) relativo poco peso específico del coste del sector público sobre el PIB (¡¡Santo ssielo, estamos rondando el 40%!!). Pero no era esta mi objeción, sino el ámbito personal de la libertad de los individuos.

C.q.D.

Desde el crack de 1929 hasta el año en curso, los Estados no han hecho más que crecer, y siempre que ésto sucede, lo hacen invadiendo el ámbito de libertades ciudadanas. Previo al crack, la carga impositiva sobre la población norteamericana, arrojaba una proporción en la que 12 ciudadanos mantenían las prestaciones de un ciudadano que las percibía.

Hoy día, apenas llega a una proporción de 3 a 1 (¡ojo!, hablo de Estados Unidos, donde inexplicablemente muchos presuponen una absoluta desprotección social). El estado ha pasado de costar el 12% de la riqueza del país, a costar más del 40%, considerando además el aumento de riqueza en todos estos años. Existen cientos de progamas de protección, pero al final se impone la razón; un elevado porcentaje del presupuesto asignado se gasta en funcionarios que los han de supervisar, cuando no en corruptelas. Por cada dólar recaudado, crece el porcentaje de salarios frente al presupuesto disponible para realizar los proyectos. Igual que en España, ni más, ni menos.

¿Queréis saber qué porcentaje de presupuesto, en un Hospital público español, se dedica a lo que denominan “capítulo 1” (sueldos y salarios)?.

Cerca de un 80%. No queda ni para dotar al personal de fonendoscopios.

Esta es la métrica de la eficiencia del modelo estatalista. El que, al igual que ocurrió en 1933 con el New Deal de Roosevelt, quiere desarrollarse (¡aun más!) en Occidente aprovechando la crisis. La izquierda ha conseguido, a través de el largo ejercicio del poder y el control sobre medios de comunicación, educación y propaganda, establecer en la sociedad la idea de que los responsables de que estos planes absurdos fracasen, son el capitalismo y el laissez faire liberal. Valiente estupidez cuando sólo hay que tener la curiosidad de buscar información sobre los presupuestos para averiguar la verdad.

Pero la verdad no puede ser nunca una bolsa de pipas peladas, manjar que te ofrecen los serviles medios y la propaganda socialdemócratas. La verdad la tiene que pelar uno mismo. No hay opciones.

La verdad está en lo que sucede, no en cómo ni qué se relata. Más intervención, más control, menos libertad. Esa es la verdad.

Ahora no basta con controlar el porcentaje de varones o mujeres que componen un consejo de administración (medida sexista donde las haya, pues el talento y la capacidad personal no tienen sexo), ahora quieren controlar los emolumentos de los altos directivos.

Emolumentos que son pagados voluntariamente por los legítimos propietarios de las empresas. ¿Por qué no se propone controlar los ingresos de los políticos y sus subidas de sueldo? ¿Por qué no limitar sus gastos de representación? ¿Por qué no limitar el número de asesores y palmeros contratados a dedo? ¿Por qué no limitar, en resumen, el expolio de lo que tanto nos cuesta ganar?. Dedicamos 8 días al mes de media en trabajar para el estado de forma directa, sin contar los indirectos como el IVA.

Como dijo Wallis sobre el socialismo: “Intelectualmente insolvente tras ver demolidos a lo  largo de más de cien años uno tras otro sus argumentos para socializar los medios de producción, intenta hoy socializar los resultados de la producción”. (An Over-Governed Society, 1976)

Retrocedemos. Es un hecho.

Rog

Anuncios
Categorías:Uncategorized
  1. jose
    marzo 19, 2009 en 7:44 pm

    Rog, lo mismo que hablamos en otra ocasión. Los impuestos son necesarios, la forma de gestionarlos es lo que hace que falle el sistema.
    El liberalismo extremo fracasa igual que fracasa el socialismo extremo (o comunismo). En el punto medio está la virtud. En ese camino estamos, el modelo es desde mi punto de vista el que mejor se adapta al ser humano y el, a la postre, más justo y equilibrado. El único pero está en los que lo gestionan.

  2. marzo 19, 2009 en 10:35 pm

    Jose, el liberalismo extremo no existe.
    Es sólo un adjetivo puesto al liberalismo, pero no hay nada menos extremo que el liberalismo.

    Una cosa es aceptar que determinados impuestos son necesarios y otra que todos los impuestos que se le ocurran a alguien son aceptables.

    No hay virtud en los impuestos. Tienen unos fines concretos, se cumplen o no. Es así de simple.

    El liberalismo no defiende que no haya impuestos, sino que retroalimenten un crecimiento desmedido del Estado y una permanente injerencia en la vida de los ciudadanos, limitando sus posibilidades de decidir. Su libertad de elegir.

    Pero entiendo que al respecto suele haber mucha confusión, y como no he hablado de los impuestos aún desde mi perspectiva, te propongo lo siguiente:

    Escribo un artículo sobre la visión liberal de los impuestos. La que sostienen Friedman, Hayek y otros liberales. Y sobre esa visión completamente explicada hablamos.

    ¿Te parece?

    Un Saludo.
    Rog

  3. Cris
    marzo 20, 2009 en 1:37 pm

    Roger, Roger.. que te pierde la erudción… que he de decirte en tu caso es mucha. ¿En serio con la que está cayendo no crees que el liberlismo desaforado germinado con Reagan y la Tatcher, la posterior deidificación de la desregularización como instrumento para la correción del mercado (a la que se puntao todo occidente con una algeria infantil llamativa) y la supuesta equidad de la “mano invisible” no son las principale causas de la crisis actual?. Claro que el libre mercado funciona, y el liberlismo, y el capitalismo salvaje… pero lamentablemente solo para los que están en el lado bueno de la balanza. Creo que José tiene toda la razón.. la democracia no exisitiría sino partiera de un fundamento economico: la redistribución de la riqueza y la igualdad de opotunidades sustentada en el principio de todos “pagamos para mantener el chiringuito”. Ahora que la inercia, la ineficiencia y la corrupción de la Administración socaven subterraneamente y en silencio como en las obras del AVE todo el edificio que se trata de construir encima, no es argumento para denostar un principio fundamental para la convivencia, es decir, tu no puedes estar montado en el dolar por una serie de circuntancias personales y extra personales (pongamos un directivo de AGM) mientras tus vecinos están yéndose al carajo a pesar de haber trabajado toda su vida. Presentar el Estado del Bienestar o asistencial como un mastodonte a batir es correcto en lo que falta de eficiencia se refiere, pero no en tanto a su sustancia.
    Por poner un ejemplo… después de la que se montó con la opa de Gas Natural y EON respecto a Endesa, ahora resulta que la ha comprado Enel, que fijate, solo hacerse cargo de la Comañía lo primero que han hecho es reducir la inversión prevista del 2009 al 2010 de veintitantos millones de uros a nueve…. por lo que la compra la ha salido gratis. En el papel nada que alegar, son empresarios y hacen su trabajo, esto es, ganar pasta como sea, pero mientras los millones de usuarios nos quedamos con cara de gilipollas. Un puñado selecto de directivos se forrará, la empresa ira tirando y mientras los que hemos contribuido con nuestros impuesto a que exista, acabaremos pagando de nuevo por un servicio que es de primera necesidad.
    No querría parecer demagógica, pero creo que todos los que están en el 20G y a los aledaños les vendría muy bien leerse de nuevo a Tockeville (¿se escribia asi?)…
    Cris

  4. marzo 20, 2009 en 2:33 pm

    Jejeje, Cris.

    He de reconocer que con la ortografía de los nombres, tenemos tu y yo un affaire más que memorable.

    El individuo en cuestión es Alexis de Tocqueville. Era francés, y comisionado por su gobierno, estuvo unos meses en los Estados Unidos de América, observando y estudiando su sistema político.

    De ese viaje y ese estudio se escribió la obra “La Democracia en América” que además, fue una de las que posiblemente influyese en la redacción que los liberales imprimieron en sus negociaciones con los absolutistas a la Pepa (Constitución de 1812), junto con la Constitución de Francia, fruto de la Revolución.

    Los estudios de Tocqueville no estaban exentos tanto de admiración por el sistema político y de derechos ciudadanos como de críticas, sobre todo en lo referente a los sistemas de representación en las Cámaras.

    En cuanto a la pregunta que formulas sobre la génesis de lo que tan acertadamente denominas “La que está cayendo”, he de afirmar mi absoluta convicción de que su origen está, precisamente en la intervención de los estados. Como es lógico, esta afirmación no es por llevar la contraria, sino que tiene explicaciones.

    La Banca no es un sector liberalizado, sino un oligopolio. Decir que la liberalización inexistente de lo que es de facto un oligopolio ha causado una crisis es una explicación muy poco plausible, aunque muy propagandística, eso sí.

    No es cierto que el liberalismo beneficie a unos pocos, al contrario, el liberalismo beneficia a todos. Todos los grupos sociales (excepto los que se habían beneficiado de la captura de rentas públicas) progresan en una sociedad liberal. La prueba la tienes en la Inglaterra del Siglo XVII y XVIII, en la Alemania previa a la I Guerra Mundial, en el Japón de la restauración Meiji de 1864 (si no recuerdo mal).

    Si embargo, el intervencionismo acaba con el dinamismo de una sociedad, la lastra y la hace menos libre, como se puede comprobar en la India posterior a su independización del Imperio Británico.

    Por cierto, Cris…¿realmente me estás hablando de Enel?.
    ¿Sabías que Enel es una empresa pública italiana? es decir, sin rodeos; estado italiano.
    Ya hace tiempo que algunos comenzamos a sospechar que a los ciudadanos nos iba a salir cara la Opa auspiciada por el gobierno. No han tardado mucho.

    En breve pondré un post sobre impuestos que como dije, aclara algunas cuestiones que mencionas.

    Rog

  5. Cris
    marzo 20, 2009 en 7:45 pm

    Si, es cierto que escribiendo soy una gran chapucera, porque pocas veces vuelvo sobre lo que he dicho, con las consiguientes faltas que, cuando las reeleo me sumen en las mas académica de las vergüenzas. Ja, pero no confundas mi falta de rigor ortográfico con una falta de de conocimientos que no es tal.. estudié a Toqueville y desde luego sé de donde procede Enel. Pero precisamente por lo mismo la he mencionado, como ejemplo de que las empresas privadas van a lo que van, es decir, a obtener beneficios, lo que sería loable sino fuera porque la actual crisis ha puesto al descubierto que hay una ligera confusión entre lo que son beneficios de la empresa y lo son propios. Lo siento, porque como te he dicho, te veo tan documentado que da como miedo llevarte la contraria, pero lo siento…. no creo que tengas razón… la izquierda lleva relativamente mucho menos que la centro o derecha en la Europa occidental … y si, desde luego, algo falla en el sistema neoliberal, neocapitalista o llámalo como quieras… y no, no creo que haya sido el importe del PIB que los Estados asistenciales han dedicado a sus politicas asistenciales o a su pretendida “omnipresencia” que desde luego no es tal … lo que ahora está sucediendo es precisamente la alegria con que se han dejado cuestiones de interés general en manos del FMI, del BM y en fin, de una estructura organizativa a nivel internacional que les quedaba grande por todos lados, y no es que menosprecie a Rato, pero creo que ya es hora de que occidente afronte lo que se le viene encima con un poco mas de sentido común.
    Cris

  6. Cris
    marzo 20, 2009 en 7:52 pm

    Y, hoy que si me releo lo que he escrito, que Enel sea una empresa pública italiana no cambia en nada el efecto que tenga aqui donde Endesa es privada y Enel, por muy italiana que sea, funciona como privada en lo que respecta a Endesa … ¿o no? …

    Cris

  7. marzo 21, 2009 en 7:05 pm

    Perdona, Cris, tienes razón, te debo una disculpa. No había ningún motivo para presuponer que tenía que explicar quien era el tal Tocqueville. Me he dejado llevar, lo siento.

    En cuanto a Enel, por supuesto que cambia el efecto. Una empresa propiedad del estado es estado. Sus pérdidas o ganancias no están determinadas frecuentemente por su actividad, sino por conveniencia política, sus costes pueden ser nutridos por el presupuesto del estado o al revés, podemos estar pagándoles el recibo de la luz a los italianos.
    ¿Cómo puede esto darnos igual?. Nuestras propias empresas nacionales (las que quedan) están sometidas a una competencia desigual. Si Italia quiere, no podrán competir en precio y pueden borrarlas del mapa con facilidad (otra cosa es que les interese).
    En absoluto nos puede dar igual.

    Una empresa estatal jamás opera como una privada, porque siempre se nutre (o nutre) a los presupuestos y depende del poder político, no del mercado.

    Cris, al hilo de un comentario tuyo tengo una duda. Cuando vas a trabajar, imagino que te dará igual lo que te paguen, que te importará mucho más otra cosa. Es decir, que si te ofrecen el mismo puesto que tienes pero cobrando dos kilillos más al año, dirás con toda seguridad que no. ¿O me equivioco?.
    Seguramente me equivoque.
    Porque independientemente de que la remuneración que percibas ocupe un lugar importante en tu valoración, no será lo único.
    A las empresas les pasa igual, no les interesa sólo el dinero. Lo que sucede es que con el dinero pueden hacer todo lo que hacen. Investigar, producir, contratar, publicitarse, invertir, e incluso acometer obras sociales, como hacen muchísimas empresas. Porque las empresas no son unas oficinas con un logotipo, las empresas son las personas que las integran.

    Que a las empresas les interese sólo el dinero no es verdad. Que la métrica de las empresas sea económica si lo es. No puede ser de otro modo, como te ocurre a tí en tu desempeño profesional (o a cualquiera).

    Que haya individuos a quienes sólo el dinero motiva es cierto, y son tanto directivos como trabajadores (he conocido ambos). Pero las motivaciones personales no tienen cabida en una regulación ¿no crees?.

    Una pregunta ¿crees que a Bill Gates sólo le motiva el dinero?. A esta pregunta he tenido respuestas más voluntariosas que otra cosa: “no, ya tiene tanto que sólo le interesa el poder”. Si es así ¿por qué se gasta tanto en obras benéficas?. También me han respondido “para lavar su imágen”. Y yo me pregunto ¿por qué un tío que tiene todo lo que quiere, se preocupa tanto de caerle bien al personal, cuando con su teórico “poder” podría emplear dinero e influencias en tener la imagen que le diese la gana?.

    Los beneficios de las empresas sólo tienen un propietario, Cris, los accionistas o propietarios) y aquellos que perciben remuneraciones en base a esos beneficios. Nadie más. Cualquiera que se apropie de dinero que no es suyo, está robando. Es así de simple. Si yo no soy accionista de AIG ¿en qué me perjudica que los directivos se lleven primas pactadas previamente en contrato?. Me perjudican cuando, como hacen los estados, se inyecta dinero para rescates. Porque ese dinero es mío.

    El perjuicio es por la intervención, no por el libre mercado.

    En cuanto a las políticas de izquierda hay dos períodos en Europa. Uno de ellos previo a la caída del muro de Berlín, que ya dejó en evidencia cual era el resultado de esas políticas (socializar medios de producción) y estamos en la segunda fase, en la que como dije, se pretende socializar los resultados.

    La crisis actual no la causado la Seguridad Social, aunque contribuya con impulso en ese sentido. Sino la insistencia de las autoridades económicas en mantener unos tipos artificialmente bajos durante una década. Ese es el origen de la crisis y por lo que estamos donde estamos.
    Te recomiendo la lectura del informe recarte (gratuito y descargable por Internet), que en el 2009 tendrá una segunda edición ampliada por los meses de catástrofe.

    Lo que impedirá que nos recuperemos cuando el resto de los países lo hagan, será precisamente lo que comentas; el gasto social. Nadie dice que el gasto social trajese la crisis, sino que será la hipoteca más cara de pagar cuando llegue la recuperación, si es que llega a tiempo.

    El gasto social no es ayuda a los necesitados. No te equivoques, son carteles de propaganda, coches, diecisiete gobiernos autonómicos, asesores, subvenciones a sindicatos para evitar huelgas, ministerios sin contenido, cheque-bebé, embajadas en todos los poblados mandinga de centroáfrica, planes de rescate inviables (pasta para la banca). Y tres millones de funcionarios sumados a cuatro millones de parados (7 millones de personas mantenidas por 17 millones de otros que trabajan, 1 por cada 2,”algo”).

    Eso es lo que los liberales rechazamos, y no la ayuda a los que de verdad la necesitan. No nos resignamos a tener que estar pagando un estado de parásitos.

    Un saludo y disculpas por lo del gabacho.
    Rog

  1. No trackbacks yet.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: